Subscribirse: Articulos | Comentarios

Remunicipalización de servicios públicos

0 comentarios
Remunicipalización de servicios públicos
 

    Empiezan a hacerse oír con fuerza las voces de la recuperación de los servicios municipales para la gestión pública. Es la resaca de la privatización, de la externalización o la colaboración público-privada. Son muchos los nuevos gestores locales que han accedido al cargo llevando en sus programas promesas de “rescate de los servicios públicos” y a ellos se unirán seguro los sindicatos y asociaciones de empleados públicos que, aunque acallados, siempre mantuvieron esta tesis.

  La actuación de los nuevos actores del panorama político van a ser decisiva y sin duda los municipios de Madrid y Barcelona los espejos en los que muchos se miraran. Por ello, si son consecuentes con lo prometido habremos de asistir a una “reemunicipalización de servicios públicos municipales” de no escasa entidad.

    Sin entrar en análisis políticos o económicos, resulta procedente una mínima reflexión sobre qué es eso de remunicipalizar, cúales son sus problemas técnico-jurídicos o, en fin, cómo se hace.

    Cuestión marco: El primer aspecto a tener en cuenta es la posición municipal en cuanto al cumplimiento de la la normativa sobre estabilidad presupuestaria. En segundo lugar, posicionar la entidad en lo que a la aplicación de la Disposición Adicional 9ª de la LRBRL. Este aspecto resultará esencial si hablamos de utilizar para los servicios “recuperados” entes de gestión instrumental descentralizada.

     No obstante, la reflexión ha de centrarse, a nuestro juicio en tres aspectos clave:

     1º La resolución o finalización de la relación existente con el actual gestor de los servicios: cuando se habla de remunicipalizar o desprivatizar servicios, generalmente no se habla con precisión técnica, abarcando este tipo de planteamientos a:

- servicios gestionados por concesionarios (concesiones de servicios públicos: agua, piscinas, saneamiento, transporte…).

- “falsas concesiones” de servicios que aunque no son concesionables se han refugiado bajo el “paraguas concesional” (limpieza, recogida de residuos, mantenimiento de zonas verdes).

- contratos administrativos especiales o meros contratos típicos que regulan prestaciones de personal de empresas privadas dentro de la organización pública (limpieza de edificios, conserjería, vigilancia…).

- incluso figuras complejas de colaboración-público privada, arrendamientos operativos…

   En fin, el muestrario sería extenso tipológicamente hablando, pero lo que ha de quedar claro es que una cosa es variar la estrategia cuando finaliza la relación con el actual prestador privado, y otra, bien diferente, romper esa relación cuando se encuentra vigente, pues en este último caso estaremos hablando de rescates o resoluciones contractuales. Estos rescates habrán de encontrar claro fundamento en el “interés público” y realizarse con la justa indemnización al contratista que se privado del negocio.

     2º La elección y puesta en funcionamiento de la nueva forma de gestión. En este apartado ha de tenerse en cuenta que la ley de racionalización del sector público local ha modificado los art.85 y siguientes de la LBRL, introduciendo  “códigos de preferencia” contrarios a la remunicipalización que se pretende:

- –Preferencia de las actuaciones que no generen nuevas personificaciones.

–- –Preferencia relativa por las formas de gestión indirecta.–

- –Preferencia respecto a la colaboración no personificada.

   Estos nuevos “códigos” se refuerzan enormemente con exigencias formales que sitúan a las Intervenciones municipales como elementos nucleares en las decisiones que en este ámbito se tomen. En cualquier caso, parece lo más lógico, sobremanera en los servicios más importantes, que se instrumente un proceso semejante al previsto para la municipalización, aunque no fuera aplicable al caso concreto. Tal proceder dará a la entidad local la oportunidad de diseñar el servicio que quiere y justificar adecuadamente sus decisiones.

     3º Y, por último, en función del análisis que resulte de las dos cuestiones anteriores: la situación del personal que trabaja en el servicio que ha de ser remunicipalizado. Es este un aspecto de especial trascendencia, pues su defectuoso tratamiento podría dar al traste con los planes desprivatizadores. El mantenimiento del puesto de trabajo de lo empleados de la contrata puede generar importantes tensiones personales, políticas y sindicales, sobre todo cuando la jurisprudencia está virando hacia posiciones en las que no se admite la sucesión del ente público en los contratos laborales del anterior gestor.

      Lo hasta aquí señalado no son más que elementales retazos de procesos que se mostrarán como complejos y que requieren de la concurrencia de profesionales de diversas ramas del conocimiento, en fución del servicio de que se trate. En la mayor parte de los casos será indispensable contar con consultores externos.

Compartir Share on LinkedInShare on FacebookTweet about this on TwitterEmail this to someone

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>